4 thoughts on “Impertinencia / bis

  1. Qué bien que hayan vuelto tus impertinencias, postsocráticas, neobarrocas, postneomodernas. Una pregunta: ¿cuando te consiga las S.Nob que reeditó Aldus, qué hago con ellas? ¿A dónde te las envío? Saludos.

  2. Oye, repensando en tu fragmento sobre Maravall, te tengo otra pregunta —tal vez la respuesta está en el texto, pero está muy bien camuflajeada o me estoy quedando ciego—:Tu texto afirma que el ensayo “llamó la atención sobre el individuo real”, y que revela “el origen de la modernidad”. Si supusiéramos que el concepto de modernidad se encuentra en crisis (como en otroa siglos el barroco)… ¿qué pasará con el ensayo, como género intrínseco de la modernidad? ¿Qué pasará también con el “individuo real”? ¿Deberían entrar en crisis estos conceptos? ¿O transformarse? ¿Cuál es esa poética del “todavía innombrado hombre contemporáneo”?Sería bueno conocer Vuestra Opinión, expresada “con más dramatismo, con mayor alarma”.

  3. Tu pregunta es en realidad varias y muy complicadas. Encuentro una trampa en ella[s]: “si supusiéramos que el concepto modernidad se encuentra en crisis”. La modernidad no es equiparable, según entiendo, al barroco. Si el barroco (en el texto me niego a entenderlo como un concepto de época, como quiere Maravall) estuvo en crisis, la modernidad no. O no del mismo modo. La crisis barroca significó el cese, el desencanto [por], el desprestigio de un modo de entender la estética. La crisis de la modernidad es producto de ella misma: la modernidad, ansiosa, ha querido ver desde el principio su fin. Antes de la modernidad la gente no se preguntaba en tiempo presente si eran o no clásicos, barrocos o cualquier cosa: esas clasificaciones siempre vinieron después. La modernidad se nombró a sí misma, pero ese nombramiento tiene cara de hecho histórico; en tanto tal (pero ésta es sólo una de las posibles explicaciones), quiso verse desde el inicio superada. La superación, el progreso (la originalidad), son ideas modernas. Y bastante ingenuas. Entonces no, yo creo que hay una agudización de la individualidad, y que en muchos sentidos es un vicio. Por ejemplo, el arte conceptual (obvio: no todo). Pero tenemos muchos ejemplos positivos de lo mismo. Por ejemplo, Steiner. Son sólo ejemplos. Esta agudización de la individualidad (que debería incluir, sugún yo, lo que llamas conceptos en tu pregunta: “ensayo” e “individuo real” –pero debo decir que eso de “individuo real”, fuera de contexto, suena un poco bobo–) es encabronadamente moderna; la modernidad, con su crisis, se fortalece. O no creo que la modernidad esté en crisis porque su modo de ser es esa crisis. El “todavía innombrado hombre contemporáneo” es entonces moderno.En este comentario veo un gran problema: si la modenidad inició en el dieciséis y no ha terminado ni tiene para cuándo… de qué nos sirve, como apelativo. Son muchos siglos, y entre ellos han pasado muchas cosas. De un modo diferente, comienzo a caer en el mismo error de Maravall. Puede ser simplemente porque, pese a nuestros intentos (basados sobre todo en la vanidad), el nombre que nos toca vendrá a posteriori, como ha venido siempre para todos. Pero, en general, no creo que podamos suponer que la modernidad se encuentra en crisis, por lo que mejor no respondo tu pregunta.Pero eso sí, te mando muchos abrazos.

  4. Hola AlejandroNo sé si te agrade la apología -a mi no-, pero recibe una por el trabajo que realizas. Corrijo, por lo que realizas. Por ahora reservo mis comentarios, quejas y sugerencias. Necesito pasarme un buen rato leyendo los documentos de tu archivo y, para no perderme de algo, me gusta leer desde el inicio. Te felicito.Espero mantener contacto contigo.Recibe un abrazo desde el búnker…

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