8. Sobre una idea de “Verdad” de Macedonio Fernández

[Continuación de]

El ejemplo de “Cirugía psíquica de extirpación”

8. Sobre la verosimilitud, hoy: Macedonio:

El desafío que persigo a la Verosimilitud, el deforme intruso del Arte, la autenticidad –está en el arte, hace el absurdo de quien se acoge al ensueño y lo quiere real–, culmina en el uso de las incongruencias, hasta olvidar la identidad de los personajes, su continuidad, la ordenación temporal, efectos antes de las causas, etc., por lo que invito al lector a no detenerse a desenredar absurdos, sino que siga el cauce de arrastre emocional que la lectura vaya promoviendo minúsculamente en él.

Kristeva:

El sentido de lo verosímil no tiene objeto fuera del discurso, la conexión objeto-lenguaje no le concierne, la problemática de lo verdadero y de lo falso no le atañe. El sentido verosímil simula preocuparse por la verdad objetiva; lo que le preocupa realmente es su relación con un discurso en el que el ‘simular-ser-una-verdad-objetiva’ es reconocido, admitido, institucionalizado. El problema de lo verosímil es el problema del sentido: tener sentido es ser verosímil (semántica o sintácticamente); ser verosímil no es sino tener un sentido. Ahora bien, dado que el sentido (más allá de que la verdad objetiva es un efecto interdiscursivo), el efecto verosímil es una cuestión de relación entre discursos.[1]

Macedonio contribuyó a renovar el concepto verosimilitud; contradiciéndolo, lo enriqueció. Comencé este ensayo con un breve resumen de la Poética de Aristóteles; quiero llamar la atención sobre el hecho de que Aristóteles nos parece más fresco justo a partir de sus constantes desdoblamientos, producidos por beligerancias como la de Macedonio. Éste afirmaba la tradición, a veces consciente, a veces inconscientemente. Sobre la verosimilitud podemos decir, al lado de Kristeva, que es tener sentido –no uno, o si uno, que sea múltiple, caleidoscópico–; y más: la verdad, fundamentalmente discursiva y muy a menudo opuesta a la realidad, lo sabemos ahora, es sentido.

Aguillón-Mata


[1] “La productividad llamada texto”, en Lo verosímil, Buenos Aires, 1972, pp. 63-93, apud, Dudley, obra citada, p. 26.

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